La calidad de un buen contenido aumenta de forma considerable cuando el texto está libre de faltas de ortografía y errores gramaticales y, además, presenta uniformidad tipográfica (cuerpo y tipos de letra, cursivas, negritas, etcétera).

Sin duda, un texto de máxima calidad es el resultado de un buen contenido y una óptima redacción y exposición del mismo. Por ello resulta primordial llevar a cabo la corrección del texto:

  • Ortotipográfica: respetando el estilo, se detectan y eliminan las faltas de ortografía y gramaticales; se revisa la puntuación; se normalizan los tipos y cuerpos de letra y se aplican adecuadamente las negritas y cursivas, así como cualquier otro recurso tipográfico.
  • De estilo: se adapta el texto al estilo escogido, modificando o uniformando el que contiene originalmente, teniendo siempre en cuenta el lector al que se dirige (profesional, juvenil, infantil, etcétera). Este tipo de corrección incluye la revisión ortotipográfica.

El cliente elige. En cualquiera de los dos casos, nuestra corrección respetará siempre el sentido de la información y no llevará a cabo sustituciones de términos que alteren el significado del texto.